miércoles, 17 de marzo de 2021
La verdad en la realidad 04
miércoles, 3 de marzo de 2021
La verdad en la realidad 03
La noche que pasamos allí, la verdad, no pude dormir. Estuve pensando en todo lo sucedido, esos perros nos podían haber matado, luego que la señora Oastler empeorara esa noche, esas huellas en la puerta y en el suelo, de un perro grande y, por esa pata que tenía esas garras (que serían las que arañó la puerta, daban a entender que todo lo que leímos sobre el Barghest era cierto, o por lo menos eran las mismas cosas que dicen en su leyenda.
Esa noche acompañé a Sir Creig, para seguir un poco las huellas, a ver dónde iban. Pero vimos que nos llevaban a una parte muy frondosa del bosque. Lo extraño, era que desaparecían sin motivo aparente, era como si se hubiera desvanecido. Pero, cuando nos íbamos, noté como si alguien nos miraba; cuando giré la cabeza, vi una mujer con pelo rubio y largo, con piel oscura y vestido largo de color verde casi esmeralda, y, aunque estaba lloviznando, parecía como si no se hubiera mojado. Cuando cruzamos las miradas, se asustó y se escondió detrás de un gran árbol. Fuimos a buscarla y también desapareció.
Sé lo que vi, y la vi muy bien y ella también a mí…Esa chica seguro que sabe algo.
El profesor nos comentó que a la Señora Oastler parecía que esa maldición la estaba afectando. Yo pensaba que podía ser una enfermedad común y su fiebre se podía bajar con hielo.
Pero el profesor tiene razón, si es culpa del Barghest, no le haría efecto…
Tengo que aprender mucho sobre este mundo tan desconocido. Antes, diría que los remedios de chamanes y otros remedios caseros serian patrañas y no funcionarían, pero ahora, las cosas ya no las veo igual, y a muchas enfermedades que desconocemos, pueden ser provocados por seres como el Barghest.
Al día siguiente, el señor Oastler, nos cedió un carruaje para ir a visitar al cazador. Durante el trayecto, pudimos ver que Leeds no era un simple pueblo. En un pasado lo fue, pero ahora es muy grande. Se podría decir que era una ciudad industrializada; la atravesamos de lado a lado. Fuimos a las afueras a una casa modesta de madera. En ese instante, la lluvia cesó, pero olía a humedad y a animales, aunque solo pudimos ver en ese momento a un perro. Nos atendió la mujer del cazador, una mujer joven de unos 25 años, con un niño en los brazos de no más de 1 año y escondiéndose detrás de la falda y sacando la cabeza, otro de más o menos 5 años. Cuando nos llevó a ver a su marido, comprobamos que estaba sudando, también de fiebre. Y, mientras la mujer nos traía un barreño con agua fría y un paño, el profesor examinó al cazador y en el pecho tenía unas marcas muy profundas.
El hombre se despierta y nos ve examinarle, se pone nervioso porque cree que le queremos quitar la recompensa del Barghest, pero le calmamos diciéndole que no y que, si logramos matarle, la recompensa será suya. Visto cómo viven, lo necesitan, así que me comprometo a pagársela yo misma.
Pero de repente, cuando el hombre nos iba a hablar sobre lo ocurrido en el bosque, un grito de afuera de la casa nos llamó la atención, era la mujer. Cuando salimos, había 3 perros atacando a la mujer. El ataque fue brutal y rapidísimo No llegamos a tiempo y la mataron. Sir Creig rápidamente, disparó a uno de los perros, los otros perros se percataron de nuestra presencia y se volvieron para atacar a mis compañeros. Uno de los perros hizo presa en el profesor y le tiró al suelo. El profesor intentaba defenderse, pero no bastaba. Por suerte pude disparar al can; le hice poco daño, pero lo suficiente para que dejara al profesor. El que fue a por Sir Creig no le hizo daño, de hecho, lo tenía controlado (gracias a su armadura de caballero encubierta). Pero el perro que estaba cerca del profesor parecía que se iba a levantar, con lo que le disparé de nuevo, provocándole la muerte y Sir Creig disparó al que le atacaba, le aturdió un poco, pero aún seguía en pie.
El profesor quiso hacer algo con su pistola de chispas que no funcionaba, así que le dio con la culata, pero no le hizo nada destacable, solo le aturdió más. Por suerte sir Creig le disparó de nuevo y lo mató.
Por fin nos deshicimos de ellos, pero era tarde, ya que mataron a la mujer. Me quedé afuera para tapar el cuerpo de la mujer: había dos niños dentro de la casa y no tenían que verla así…
Me pregunto si los perros nos siguieron a nosotros o fue casualidad de que la atacaran y coincidimos en el momento y lugar.
Ya tapada la mujer, entré en la casa para ver a los niños. Luego mis compañeros me dijeron lo que el cazador les contó lo que sabía de la bestia: que lo vio en la colina del sur, en unos túmulos, con piedras antiguas, con signos de espirales. Que había dado al Barghest, que, al recibir el disparo, se disipó como el humo, pero que si sigue atacando es porque habrá más de uno.
El profesor se puso a hacer un amuleto para que frenara un poco la maldición, con cosas de la casa. Le tardó un poco, pero al parecer lo consiguió. Me parece cosas raras los amuletos, pero si funcionan, empezare a creer más en ellos.
Decidimos que, como aún era de día, iríamos a los túmulos antes de que se hiciera de noche. Estábamos algo cansados y no habíamos comido, pero todos pensamos que mejor era ir a mirar un poco los túmulos y luego regresar. Durante el trayecto, el profesor hizo algo a las armas, según él, las bendijo, para que pudiéramos dañar a los seres inmateriales. El cazador dijo que le había disparado, (lo que no sé, es si hay dos como él decía o es que sus balas no sirvieron). Entonces, a lo mejor, lo que hizo el profesor podría funcionar. Me fui con esa esperanza.
Por el camino vimos pocas casas y las que había estaban muy separadas, Vimos varios túmulos, pero gracias a mis compañeros, siguiendo huellas y a que sir Creig observó una maleza algo distinta de las demás, nos acercamos y vi un túmulo algo distinto de los otros, así que nos acercamos. Había una entrada, tapada, por piedras; así que empezamos a quitarlas y conseguimos hacer una apertura, lo suficiente para que pudiéramos entrar uno a uno
Entró primero Sir Creig, luego le seguí yo y detrás venía el profesor.
Estábamos en una curva del túnel cuando, delante de Sir Creig, apareció el Barghest. En ese momento, Sir Creig nos indicó que retrocediéramos, pero al estar los 3 en el mini túnel, lo teníamos complicado, así que le disparó, pero no le hizo mucho daño. El Barghest le intenta dar un zarpazo, que, por suerte sólo rasgó el aire. Él caballero alargó el brazo armado hasta meter el cañón del revolver en la boca del Barghest y disparar, provocándole una herida, que en orto ser vivo le habría agujereado al cabeza, pero que al Barghest sólo lo aturdió un rato.
Nosotros salimos de allí con dificultad, pero aún seguíamos en el túnel. Por desgracia, el Barghest había mordido a Sir Creig en la lucha, pero por suerte no le mordió muy profundo.
El ser nos perseguía y Sir Creig intentó dispararle, pero el dolor del mordisco hace que el disparo que realiza no alcance a la bestia.
Por fin salimos el profesor y yo del túnel, así podría apoyar a Sir Creig con fuego de cobertura (creo que así se dice). -” Hay que matarlo, ha mordido a Sir Creig y eso no es bueno por la maldición, así que no nos podemos ir. ¡Hay que matarlo!”- me dije.
Una vez Sir Creig afuera, también le disparé yo, por suerte pude alcanzarle y le dejé dolido e indeciso, pero aún con vida:
…El profesor empieza a llamar su atención para que este pendiente de él y así darnos tiempo para dispararle de nuevo. Sir Creig dispara, pero, aunque le ha dado, aún sigue acercándose, es duro el Barghest, pero vemos que está bajando sus fuerzas. Intenta morder de nuevo, pero no consigue morder a nadie; vuelvo a dispararle yo también y, en ese momento, vemos que desaparece en un humo negro que entra de nuevo en el túnel y decidimos seguirlo…
Adentro pudimos ver que el humo estaba flotando sobre un montón de huesos y de repente entró en ellos. En ese momento, el profesor machacó los huesos y hasta se guardó algunos trozos.
Aun no me creo lo que ha pasado, tengo que admitir que es verdad, y hasta creo que las balas que el profesor nos bendijo en verdad hicieron efecto. Si no, no creo que hubiéramos podido matarle, ya que las balas simples como las del cazador no hicieron nada. Conseguimos llegar al carromato, mis compañeros magullados y heridos, con mucho cansancio y con hambre, vamos, un día muy completo, por no decir demasiado, desde que llegamos hasta que vencimos al Barghest.
Al día siguiente nos despertamos muy hambrientos y aún cansados, pero las noticias que recibimos nos alegraron la mañana. La señora Oastler despertó como si no hubiera pasado nada, se sentía fantásticamente y uno de los empleados nos comunicó que el cazador también se sentía muy bien y hasta salió de la cama.
Sé que una vida no se paga con dinero, pero el cazador se quedó solo con 2 criaturas pequeñas, así que le dejé un pagare para que tuviera un apoyo para la crianza.
En el trayecto de vuelta, estuvimos hablando de la misión y el profesor nos comentó que antes de desmayarse, le había parecido ver a la chica que le describí la noche anterior. Eso me hizo pensar que esta chica, no estaba en el bosque por casualidad, sino que creo que ella fue la que invoco al Barghest, la pregunta es ¿Por qué?.........
Me queda mucho por aprender, pero con esta primera misión, comprendí, que hay muchas cosas ocultas delante de nuestros ojos.
miércoles, 17 de febrero de 2021
La verdad en la realidad 02
Hace
un año que mi vida y todo lo que yo creía se ha visto alterado. Lo que yo
pensaba que eran mitos, leyendas, habladurías o simples alucinaciones de la
gente debido a sus trastornos mentales, no eran todas mentiras, al final
resulta que esa frase que dice que los mitos o leyendas, hay algunas que salen
de una verdad, la estoy descubriendo ahora y pensaba que yo era muy racional y
creo que tengo que abrir mi mente a un posible que sea cierto.
Cuando mi padre fue asesinado por ese hombre que de hombre tenía
bien poco, yo le llamaría más monstruo, también me atacó a mí y casi me mata;
menos mal que uno de los criados entró y la bestia se fue, pero me provocó
alguna enfermedad, ya que desde entonces no puedo soportar en la piel el sol.
Al principio no entendía lo que me pasaba y hasta pensaba
que me estaba volviendo loca, “mi mente creó ese monstruo”, pero quise saber
que le pasó a mi padre: en su despacho había una puerta secreta, que daba a
otro despacho, en el que encontré mucho material de seres sobrenaturales. Él
estaba estudiando a estos seres, aun sabiendo que se ponía en riesgo, mas sus
ganas de estudiarles le pudo más.
En sus estudios, hablaba de varias clases de seres y que no
todos eran agresivos, pero los que podían atacarnos los quería estudiar para el
bien de la misma humanidad. Así que me puse a leer cada anotación y libro que
encontré allí adentro, dejé mi trabajo y me centré en el estudio de mi padre.
Por si en un futuro a mí me pasa algo, quiero dejar escrito,
todo lo que vaya aprendiendo en esta nueva faceta de mi vida, eliminar a estos
seres agresivos, para que no ataquen a nadie más y estudiar a los no agresivos,
por si en un futuro pudieran cambiar.
Encontré varias cartas de mi padre y una tal Betty Mitchel;
al parecer esta mujer. por lo que he podido deducir de esas cartas, lucha
también contra estos seres y tiene un grupo de gente que se dedica a eliminarlos.
Le escribí contándole lo que le pasó a mi padre y que me gustaría apuntarme a
su lucha.
Recibí su carta con una invitación, para conocerla y hablar.
Creo que seré más útil persiguiendo a estos seres, que en donde trabajaba, así
que aquí comienza mi nueva vida y te la voy a contar.
Cuando llegué a la mansión de Miss Mitchel, me asombró lo
grande que era y sobre todo el campo de tiro que tenía, estaba claro, que la
gente que estaba allí, sabia disparar y que no era a platos como me enseñó mi
padre y algo me decía, que mi padre tampoco disparaba solo a platos y por eso
también me enseñó a disparar y a defenderme: sabía lo que había afuera de la
realidad en la que vivíamos.
Yo pensaba que me reuniría con ella a solas, pero no fue así.
En la biblioteca, estaba un hombre, militar por su ropaje, y un señor elegante,
pero me quedé mirándoles. En un principio dudé si serian seres no agresivos,
que según mi padre parecían humanos normales o serian como yo.
No tardó mucho en venir la señorita Betty Mitchel y entonces
los hombres se presentaron. El soldado, Sir Creig, al parecer había estado en
muchas batallas, pero también era nuevo como yo, pero el segundo caballero, al
presentarse me dio un golpe en el pecho. Al parecer era el profesor Redstoke,
un hombre que se escribía con mi padre y hablaban de estos temas, así que sabía
de qué iban las cosas, pero tampoco conocía a la anfitriona, así que comprendí
que éramos los nuevos dentro de los cazadores.
Creía que tardaría un tiempo en comenzar, pero ni pudimos
sacar las cosas de la maleta: partimos a nuestra primera misión, los tres
juntos, así que ahí estábamos “la patrulla novata”
Supongo que ya les iré conociendo bien. A mis nuevos
compañeros, les veo veteranos en estos seres.
Miss Mitchel nos comentó que le había legado una carta del
Don Julian Oastler, de Leeds, en el que informaba que un Barghest, se había cobrado
varias vidas y se temía que atacaría a más, así que urgía nuestra partida para
parar a este ser. Pero yo desconocía que era ese Barghest. Por suerte, nos dejó
mirar sus libros antes de salir y encontramos información muy importante:
- -Son criaturas nocturnas.
- -Tienen garras en las patas delanteras.
- -La herida de las criaturas siempre acaba en
muerte, si la victima sobrevive con la herida, la muerte se lo llevará poco a
poco.
- -También pueden provocar la muerte, marcando con
sus garras, la puerta de la casa, y alguien de esa casa morirá pronto.
- -Pueden dominar a los perros y ellos no pueden
controlarlo, desobedecerán a sus dueños.
- -Se sabe por restos arqueológicos, que los celtas
adoraban o temían a ciertos perros demoniacos y les ofrecían sacrificios
humanos.
- -En una crónica romana cuenta, que los celtas del
entorno a Leeds, enterraban a algunos perros con el honor de un Rey, los
consideraban sagrados, ya que eran el puente entre el mundo de los vivos y los
muertos.
Esta información me alteró un poco, al pensar que este ser
podría existir. Me recordaba al perro del infierno, a Cancerbero, pero no ponía
que tenía 3 cabezas, aunque fue en lo primero que pensé.
Durante el trayecto estuvimos compartiendo la información recogida
y Sir Creig nos enseñó las cosas que había adquirido para la misión. Durante
las tres horas de charla que tuvimos, me sentí cómoda con ellos, los dos se conocían
de antes, pero no me sentía aislada en la conversación y aunque ellos son más
mayores que yo, valoraban mis conocimientos y no pusieron el grito en el cielo
al ver que soy mujer. Eso lo valoro mucho…creo que voy a aprender mucho de
ellos.
Cuando llegamos, en la estación estaba nuestro anfitrión el
Sr Oastler, que nos llevó a su mansión que estaba a las afueras de la ciudad. Durante
el trayecto, vi que la ciudad estaba muy industrializada, aun no estando en la
capital. Pero, en los alrededores, seguían siendo un típico pueblo con campo.
Ya en la casa, nos
acomodamos y adecentamos, para la cena, ya que había llovido y tanto nosotros como el equipaje, estaba mojado.
Cuando bajamos al comedor, nos percatamos todos, que habían muchas
cosas referentes a los Barghest, como cuadros con perros, unas figuras de perros
a los lados de la chimenea y hasta figuras romanas, con signos celtas.
Pienso que teníamos
muy presente lo que habíamos descubierto sobre los Barghest y lo veía por todas
partes. La señora de la casa se sentía mal y no bajó a la cena, así que una vez
estuvimos todos, comenzamos la velada. La charla de la cena fue algo curiosa: el
señor de la casa nos comentó que el primer caso fue de un padre y un hijo; el
hijo fue atacado y murió y el padre fue herido. Después de este hecho, empezaron
las demás muertes llegando a diez, y las últimas unas hermanas que regresaban a
su casa.
Hace unos días, un cazador
intentó darle caza y salió mal herido.
También nos comentó que en Leeds la leyenda del Barghest es muy
conocida y cuando vio lo que sucedía, se puso en contacto con Miss Mitchel,
para parar las muertes. En el pueblo hay gente que cree y otras no, pero el único
que ha visto al Barghest es el cazador, así que nos daría su dirección para ir al
día siguiente.
Trajeron una pequeña caja, con un colgante en su interior, que
según el Sr Oastler, protegía de cosas sobrenaturales, estilo maldiciones o cosas
así. El amuleto en cuestión era de Egipto.
Cuando el profesor lo tuvo en sus manos, un rayo iluminó
toda la estancia y al girarme para ver de dónde procedía esa iluminación, vi a través
de los ventanales de la sala, a un grupo de perros oscuros viniendo hacia nosotros.
Me levanté deprisa y al ver que mis compañeros se habían levantado también y
que se habían armado, no saqué mis dagas, pero agarré con fuerza la silla, para
dar un primer impacto si atravesaban los cristales, hecho que no tardó mucho en
suceder: saltaron 4 perros dentro. A uno
de ellos le di tan fuerte con la silla que hasta la hice añicos. El perro se dio
contra una de las estatuas, quedando inconsciente. Otro perro se metió debajo
de la mesa directo hacia Sir Creig, pero éste le disparó, provocándole la muerte y los otros
dos fueron a por el profesor; por suerte, él también agarró una silla y los mantenía
algo lejos, pero al ser dos lo tenía más complicado y uno le daño la pierna. Por suerte, llegué y con otra silla dejé
inconsciente a uno de esos perros y el profesor pudo dejar inconsciente al
otro.
El Sr Oastler, no paraba de llamar a los perros, (resulta que
eran los suyos), pero no atendían a sus órdenes.
También, a lo lejos, Sir Creig vio algo que le dejó paralizado
unos segundos, así que una vez vuelto en sí y los perros abatidos, nos armamos
mejor. El profesor me dio el medallón y me instó a ponérmelo, cosa que hice.
Salimos afuera de la mansión a ver si veíamos algo más, pero
solo vimos unas marcas en la puerta principal, como si hubieran sido hechas por
garras. Una de las doncellas, vino a avisar que la señora estaba peor.
Mi primer día y noche fue muy movido, pero tengo muchas
preguntas en la cabeza, ¿Por qué nos ataca el supuesto Barghest, si acabamos de
llegar? ¿Los perros estaban dominados o les pasaba algo más? ¿En verdad el
Barghest existe o es alguien que está haciendo esto por un propósito? Etc…,
Si de verdad existe,
hay que eliminarlo, pero si no es así, hay que averiguar qué pasa, porque hace muchísimos
años, por no decir décadas, que no se ha oído hablar de ellos y ahora aparecen,
¿Por qué?
jueves, 4 de febrero de 2021
La verdad en la realidad 01
Cuando el carruaje llegó a la entrada, allí estaba el Señor del Castillo. Y cuando las miradas se cruzaron.
- No se preocupe, haré todo lo que pueda.
Pero siempre le atrajo el estudio de la psicología popular, el cómo gente de distintas partes del país, que ni se conocen estaban relacionados a nivel cerebral, sus cerebros piensan en las mismas cosas, sueñan lo mismo, con seres que les hacen daño, pero no existen. Esa intriga y secreto de las mentes, le llamaba más la atención, que las angustias y dolencias simples de los clientes de la Casa del Descanso, muchas de las cuales se resolvían con unos días de descanso y tranquilidad.
Una noche que Sol venia tarde del psiquiátrico del pueblo, se dio cuenta que había luz en el despacho de su padre. Decidió entrar para hablar con él, pero esa noche fue una noche que se le marcaria a fuego en su corazón.
- Por favor, señorita, venga conmigo y se lo explico.
martes, 22 de julio de 2014
Rol literario (steampunk)
Tabernera: Muchacha pero que te pasa, ¿estas huyendo de alguien?
En ese momento la chica le miro, pero no contesto, su corazón estaba muy alterado y no le salían las palabras.
Chica: le pido perdón por haber entrado así, pero escuche un carruaje que venia por la calle.
Tabernera: Jajaja, pero eso es normal , no entiendo porque estas tan alterada.
Chica: Perdone si le hago gracia, pero ayer leí en el periódico que estaba desapareciendo chicas y que se la gente vio un carruaje sospechoso.
En ese momento la chica agacho la cabeza y se puso a llorar del nerviosismo.
Chica: Muchas gracias, se lo agradecería mucho, vivo al final de la calle Turia.
Tabernera: Me viene de paso, te podre acompañar hasta el inicio de la calle. siéntate mientras termino y nos vamos.
La muchacha se sentó en una silla que estaba en la entrada, mientras la mujer terminaba de limpiar el local.
las dos se fueron tranquilamente, pero escucharon de nuevo el sonido de un carromato, y chica se empezó a preocupar, pero miraba a la mujer y al verla tranquila se relajo.
pero el carruaje en vez de pasar de largo, se puso a su lado y de el salieron 3 hombres y el chófer bajo de un salto. cuando las mujeres se quisieron dar cuenta, los hombres las estaban empujando hacia dentro, ellas intentaban escapar, pero los hombres eran muy fuertes y no les costo mucho meterlas dentro.
El carruaje se puso en marcha rápido porque un policía desde lejos estaba sonando el silbato y dentro de poco habrían mas policías...........
-------------------------------------- Continuara............







